domingo, 19 de junio de 2011

3. Un Feliz Cumpleaños




Me sente de nuevo en la ventana mirando hacia el cielo mientras mi amiga llegaba y Yasir regresaria mas tarde o eso me habia prometido y estoy segura de que lo hara. Dejando a un lado esto por un momento, tenia otra cosa en que pensar, una cosa que me hacia muy feliz, mañana era mi cumpleaños y no era que estaba feliz por celebrarlo sino porque eran mis 18, mi mayoria de edad por fin y ya solo faltaba 1 semana de clases y la graduacion y adios encierro y bienvenida libertad.

En ese momento entro Valerie.

-Hola Mel!-dijo casi gritando y estaba muy feliz.

-Hola Valerie, ¿qué tal te fue?-le pregunte mientras ella me abrazaba, luego se fue a sentar en mi cama que era la que estaba cerca de la ventana.

-Ay amiga me fue maravillosamente bien, Adrian es todo un caballero y super bueno, decente y respetuoso, es el hombre perfecto, de verdad Melanie lo amo-dijo sonriendo y con un brillo muy especial en los ojos.

-Valerie, ¿cómo uno sabe que esta enamorado? O sea ¿Qué siente uno?-le pregunte un poco nerviosa.

-Pues, se siente muy bonito, uno siente como mariposas en el estomago cada vez que lo ves, que piensas en el, casi no te da apetito, te sientes feliz todo el tiempo menos cuando no estas con el, sientes como si te faltara algo y cuando te miiras al espejo te vez diferente, tienes sonrojos, los ojos brillantes y aunque estes bonita quieres verte mas bonita, la mas bonita de todas, hay Melanie se siente muchas cosas muy bonitas-dijo suspirando-pero ¿Por qué la pregunta?-pregunto seriamente.

-Por nada, solo queria saber-dije.

-¿segura? ¿No hay algo detrás de esa repentina curiosidad?-pregunto analizandome.

-No claro que no, solo era simple curiosidad-dije. Puede que ella me conociera muy bien y si me conocia muy bien pero no cuando me empeñaba en mentir bien en cambio yo si la conocia muy pero que muy bien y además ella era muy despistada y yo no.
Y no era que no quisiera contarle a mi mejor amiga que estaba enamorada, porque si, si lo estaba, era que no sabia como decirselo, o sea ¿Cómo le diria? Amiga estoy enamorada de mi angel guardian, eso seria una locura, estaria mal, todo el mundo me diria que era una loca, una enferma, que eso estaba terriblemente mal, que era una pecadora, la peor pecadora del mundo entero, que soy un demonio que quiere tentar y destruir al cielo y es mas, si pudieran estoy segura sobre todo las monjas me quemarian viva.

-Bueno, Ay amiga te estan preparando una pequeña pero bonita fiesta alla bajo, por fin ya mañana tendras tu mayoria de edad y créese me siente bien aunque uno siga encerrada aquí pero ya solo falta una semana-dijo abrazandome.
Ogg una fiesta, no creo que lo que hacen aquí se pueda llamar asi pero a mi no me molestaba como a las demas porque en realidad no me  emocionaban como a todas las demas, toda que cumplian antes que yo, habian protestado porque ellas querian una verdadera fiesta.

-Si ya mañana es mi gran dia, la marca de que no necesito de nadie y puedo valerme por mi misma, gracias a Dios-dije.

-Si tienes razon, pero ya dejemos de hablar de eso y bajemos a cenar que me muero de hambre-dijo, jalandome de la mano.

-Si vamos-dije ironicamente ya que ella ya me llevaba.

Bajamos a cenar, hablamos un poco, luego la madre superiora y las monjas nos llevaron a la capilla para rezar. Cuando terminamos nos dieron permiso para ir a la sala donde estaban los libros, un piano, asientos y la chimenea pero yo decidi irme a dormir, estaba cansada y necesitaba pensar o mejor dicho desconectarme de este mundo para no pensar en lo que estaba sintiendo por Yasir y Valerie decidio irse conmigo ya que ella estaba muerta de sueño y cansancio por lo que hizo esta tarde.

Ya estabamos en la cama y Valerie dormia profundamente.
De repente aparecio alguien recostado en mi cama, a mi lado.
Por supuesto era el, era Yasir.

-Yasir vinistes-le dije abrazandolo.

-Te dije que lo haria-me dijo riendo bajito y abrazandome mas fuerte hacia el.

-Si lo se pero es bueno verte-dije ocultando mi rostro en su camisa.

-Jmm que bueno y para mi es un placer estar aquí contigo-me dijo susurrandome al oido y eso me hizo estremecer.

-Yasir creo que esto esta mal-le dije.

-Si talves, digo si, si lo esta-dijo con la voz triste.

-Pero a mi no me importa, no quiero que te vayas-le dije con el corazon en la mano.
-Yo tampoco quiero irme, siempre quiero estar asi, a tu lado pero siento cosas que no debo sentir, que estan mal-dijo susurrando.

-Yo tambien siento cosas que jamás crei que sentiria por nadie y si, se que esta mal pero que puedo hacer, no puedo cambiar lo que siento, perdon-dije en un susurro y triste.

-No te pongas asi, no tienes porque pedir perdon por lo que sientes y por lo que siento porque tu no tienes la culpa de nada, de hecho ninguno de nosotros la tiene, si nuestros corazones decidieron sentir esto pues no hay nada que podamos hacer para no sentirlo-me dijo susurrando en mi oido y abrazandome mas fuerte pero con delicadeza y ternura.

-Si, tienes razon-dije.

-Ahora duerme, que mañana te espera un buen dia y la primera parte de tu nueva vida-dijo susurrandome.

-Si, gracias-dije y abostece. 
Me acurruque mas cerca de el y me quede dormida entre el calor de sus brazos y el maravilloso olor de su piel.

Esa noche tube un sueño muy raro, soñe que habia ganado una casa blanca muy hermosa, parecia irreal, los muebles tambien eran blancos, toda la casa era blanca, estando ahí en la sala de momento entro Yasir vestido completamente de blanco, se acerco a mi y yo le dije que lo amaba y nos besamos. Cuando termino nuestro beso, yo segui con los ojos cerrados y apoye mi rostro en su pecho y el me dijo:
-Y yo te amo mas.
Entonces yo me senti muy feliz y levante mi vista para mirarlo pero el ya no tenia esa ropa blanca tan bonita sino que estaba vestido de negro y la casa habia pasado de ser tan magica y hermosa paso a ser una casa normal, muy fea en la realidad.
-¿Qué paso con la casa tan hermosa en la que estabamos hace un momento?-le pregunte a Yasir.

-Perdiste tu lugar en ella-dijo.

Abri los ojos de golpe, estaba muy asustada aquella pesadilla que al principio parecia un sueño, me parecio tan real que tenia todos los pelos de punta, estaba temblando desde la punta de la cabeza hasta la punta de los pies.

-Melanie, ¿estas bien?-me pregunto Valerie.

-Si estoy bien-dije bajito ya que aun estaba temblando de miedo y angustiada por la pesadilla y no queria contarle a nadie, solo queria olvidarla.

-Bueno, feliz cumpleaños!-dijo y brinco a mi cama y me abrazo fuerte.

-Gracias-le dije sonriendole.

-Tengo algo para ti-me dijo y me dio una cajita de color violeta, la abri, dentro de la caja habia una pulsera muy hermosa con un corazon y en la parte de atrás del corazon decia:
“No te dejes llevar por lo que digan los demas sino por lo que dice tu corazon”

-Wow Valerie, esta hermosisima-le dije poniendomela.

-Que bueno que te guste-me dijo sonriendo.

-Si me encanta,  muchas gracias-le dije y la abraze.

-Bueno ya eres oficialmente una adulta y cuando salgamos de aquí celebraremos nuestros cumpleaños como se debe-dijo y me saco de la cama-Ahora vistete y bajamos que noes estan esperando para celebrar tu cumpleaños.

-Bien-dije y me vesti y bajamos.
Todas me recibieron con un feliz y fuerte “Feliz cumpleaños Melanie”.
En la mesa estaba el bizcocho de cumpleaños con el numero 18 y en el centro decia “Feliz cumpleaños querida Melanie” en violeta.

-Muchas gracias madre superiora, hermanas y compañeras, de verdad muchas gracias, todo esta muy bonito-dije con el corazon en la mano.

-No tienes nada que agradecer querida-dijo la madre superiora-Has sido nuestra mejor estudiante, la de mejor conducta, has ido por el buen camino y nunca has pecado y espero que cuando salgas de aquí sigas asi.

En cierto modo nunca he pecado porque nunca habia mentido, ni engañado, ni odiado ni nada de eso, lo unico que habia hecho era incubrir a Valerie cuando se escapaba de vez en cuando pero eso fue hasta ahora. Porque ahora he cometido uno mucho peor que todos esos pecados que dice la biblia, me enamore de un angel, de mi angel guardian y seguramente por este sentimiento y si llegaba mas lejos iba a terminar en el infierno, ahora que lo pienso seguramente eso es lo que quizo decir mi pesadilla que por este amor habia perdido mi lugar  en el cielo y habia ganado uno en el infierno.

Luego de eso comimos, bebimos, tocaron el piano y cantaron para mi, yo tambien toque el piano y cante.

-Hermosa voz, como siempre he dichoo-dijo Valerie.

-Si canta como los angeles-dijeron las monjas.

-Gracias -dije un poco avergonzada y ruborizada.

Luego de eso me dieron regalos. Las monjas me dieron una cadena en oro y la medallita tenia a la Virgen Maria y al niñito Jesus en sus brazos, era muy bonita.

-Madre, no debieron molestarse en comprar esto-les dije sonrieendoles.

-No querida, fue un placer-dijo la Madre superiora, algunas de mis compañeras estaban molestas porque si le habian regalado pero ninguna tan bonita como la mia.

-Gracias de verdad-dije y me abrazaron.

Despues de eso fuimos a la capilla a rezar y a dar gracias a Dios por todo lo que nos daba y por mi cumpleaños y y tambien reze porque de ahora en adelante ya era una mujer que tendria que valerse por si misma, ya que no tenia papas y mis tios eran como si no los tuviera y tambien rezaron para que siguiera por el camino del bien y porque siguiera siendo una mujer sin pecados, un alma buena que iria directo al cielo y yo ya dudaba que eso fuera posible para mi porque lo que sentia por Yasir era cada vez mas grande, aunque yo no supiera porque ni como sucedió esto ni cuando.

De repente alguien se sento a mi lado, cuando mire quien era me quede paralizada porque lo pudieran ver. ¿Pero que le sucede esta loco?

-Hola-dijo en mi cabeza, yo incline mi cabeza hacia un lado de modo de saludo porque si me ponia hablar me sacaban de aquí para el manicomio.

-Tengo algo para ti-dijo-sigueme por favor, vamos a tu habitacion-dijo y desaparecio.

Le pedi permiso a la madre superiora para irme a mi habitacion y me lo permitio.

-Melanie, ¿quieres que te acompañe?-pregunto Valerie.

-No, quedate y disfruta porque casi nunca nos dejan hasta esta hora-le dije sonriendole.

-Si tienes razon, te veo luego-dijo.

Subi a mi habitacion y Yasir estaba sonriendo y sentado en mi cama.

-Hola, dime¿Cuál es la urgencia?-le pregunte sentandome a su lado.

-Bueno, primero que nada, feliz cumpleaños, ya eres oficialmente una mujer, independiente y todo eso-dijo poniendo mi rostro en su pecho y rodeandome con sus brazos.

-Si gracias-le dije suspirando contra su piel, su piel olia maravillosamente como a sol, noche y rosas pero mucho mejor.

-Te tengo un regalo-dijo.

-¿Ah si?-le pregunte asombrada.

-Si-dijo y saco una cajita de tercio pelo, la abri. Adentro habia un anillo muy hermoso en oro con un corazon pequeño rojo y al lado izquierdo tenia diamantitos blancos.

-Oh, que hermoso, gracias-le dije asombrada.

-No agradescas, lo hago con mucho gusto y porque me lo dice el corazon-dijo sonriendome y mirandome a los ojos, de repente todo cambio, saltaron chispas sobre nosotros, teniamos como un iman que nos jalaba a estar cerca el uno del otro, sentia un fuego abrazador por todo mi cuerpo y que provenia de el de el, yo cerre mis ojos.

De repente senti sus labios sobre los mios, me besaba suavemente y con delicadeza como si fueran petalos de una rosa o de cristal.

Se sentia tan bien, sus labios calidos sobre los mios, moviendose sincronizadamente, sentia un fuego por todo mi cuerpo, me sentia feliz, Yasir me estaba dando mi primer beso y lo amaba, lo amaba con todo mi corazon y mi alma.

Nuestros labios se separaron.

-Te amo mi niña-me dijo mirandome a los ojos.

-Yo tambien te amo mi angel-le dije y me abraze a el.


please chicas comenten que les parecio y gracias por todo! reyna.

lunes, 16 de mayo de 2011

2. La Conversacion


-Te equivocas-dijo esa voz en mi cabeza.

-¿Quién eres?-pregunte.

-¿Quién crees que soy?-me pregunto simulando una sonrisa en su voz como si estuviera jugando conmigo y lo disfrutara.

-Pues no se, dímelo tu-dije molesta.

-¿Por qué no te pones a pensar y a recordar y dices?-me dijo.

-Eres…¿eres mi ángel guardián?-le pregunte indecisa.

-Si, eso es lo que soy, tu ángel guardián-me dijo suavemente y dulcemente.

-¿De verdad?-pregunte asombrada.

-Si,¿no te acuerdas cuando eras niña jugabas conmigo y hablábamos horas y horas sin parar? ¿Y no te acuerdas que te salve aquella noche en el accidente?-me pregunto un poco triste, talvez porque creía que lo había olvidado pero no era así lo recordaba pero no como mi ángel guardián sino como mi amigo imaginario, una persona que yo había inventado.

-Eres…¿eres mi amigo imaginario, con el que hablaba cuando niña?, ¿Eres Yasir?-le pregunte emocionada.


-Si ese soy yo-dijo con la voz feliz.

De repente recordé todas aquellas conversaciones, que algunas veces mis papas me cachaban y me decían que Yasir no existía, que era parte de mi imaginación, incluso una vez escuche a mi mama decirle a mi papa que talvez deberían llevarme al psicólogo porque eso del amigo imaginario no debía durar tanto, que no era normal.

-Entonces, ¿tu me salvastes esa noche?-le pregunte.

-Si, fui yo y de verdad hubiese querido salvar a tus padres pero eso no me correspondía a mi, así que no podía evitarlo, lo siento mucho de verdad-dijo con la voz triste y un ángel no debería tener la voz así…….

-No te preocupes, no te culpare, te entiendo pero ¿Dónde has estado todo este tiempo?, ¿por qué no me habías vuelto a hablar?-le pregunte un poco molesta por no haberme hablado todo este tiempo.

-Siempre he estado a tu lado, siempre, no me he alejado de ti ni un momento, solo cuando necesitas tus momentos de privacidad como cuando te cambias y eso-dijo con la voz tierna y un poco avergonzada.

-Oh, bueno agradezco que me dejes sola en la intimidad y me alegra que siempre hayas estado conmigo, aunque estoy un poco enojada porque no me has hablado ni nada-le dije.

-Perdóname por hacerte sufrir porque has creído que me había ido de tu lado y talvez si fue un poco así, perdóname por favor-pidió con la voz triste.

-Te perdonaría si haces algo-le dije con una sonrisa astuta.

-¿Qué quieres que haga? Y yo lo hago-me dijo fervientemente.

-Quiero que te muestres-le dije.

-¿Qué?-dijo.

-Si quiero verte, por favor compláceme, no te pido mas-le dije suplicándole.

-Es que no se Melanie-me dijo indeciso.

-Por favor- dije suplicando y cerrando los ojos.

-No sabes como me duele que supliques algo, tu nunca debes suplicarle nada a nadie y mucho menos a mi-me dijo con voz dolida y desesperada.

-Entonces no te niegues, solo quiero verte, que seamos como antes, que siempre estemos juntos como los mejores amigos, como éramos antes-dije y se me salio una lagrima.

-No hermosa, no llores-me dijo con voz dolida y en ese momento lo sentí, sentí sus brazos alrededor mío, sentí su abrazo, su piel, su calor, me abrazo con delicadeza, con ternura como si fuese una flor delicada.

-Yasir, no sabes cuanto te he extrañado-le dije abrazándolo con fuerza.

-Yo también, aunque he estado siempre a tu lado no es lo mismo, así que yo te extrañaba, extrañaba esto y deseaba estar así conmigo-dijo con voz tierna, dulce y llena de fervor.


-Espera-dije- quiero mirarte, quiero verte-dije y me deshice de su abrazo.
Estaba igual que hacia unos diez años pero ahora lo miraba de forma distinta, no como una niña sino como una mujer, ahora lo miraba y sentía cosas…, cosas que nunca había sentido pero que eran fuertes. El era hermoso, tiene el pelo lacio negro corto, peinado para arriba, los ojos negros como la noche pero mas hermosos que la noche, su piel blanca, perfecta y suave, su rostro, sus labios, todo era perfecto y hermoso.

-No has cambiado mucho-dije-pero estas…,estas muy guapo-le dije con voz temblorosa.

-Y tu te has vuelto muy pero muy hermosa-dijo y mi cara se puso roja como un tomate -¿Qué tienes? ¿Por qué te ruborizas?-me pregunto acariciando mi rostro suavemente como si fuera un delicado pétalo.

-No es nada-le dije un poco avergonzada.

-Esta bien si no me quieres decir mi ángel-dijo con voz tierna y sonriendo.

-Jmm que bonito sonó eso, gracias pero creo que estoy muy lejos de ser un ángel, aquí el único ángel eres tu-le dije sonriendo.

-Pues yo creo que eres todo un ángel, tan solo tu belleza y delicadeza lo demuestran-dijo sonriéndome.

Lo mire a los ojos y levante una mano para tocarle su hermoso rostro, el se dejo tocar mientras me miraba a los ojos y de repente me sentí perdida en sus ojos, en un hermoso mar negro, de repente no se como paso pero nos encontrábamos uno muy cerca del otro, con nuestros rostros muy cerca….pero de repente el pareció reaccionar y se alejo.

-Ay no, esto no esta bien-dijo en un susurro.

-¿Por qué?, ¿qué cosa?-le pregunte agitada y un poco mareada, estuve a punto de tener mi primer beso y con mi ángel guardián, ¿En que estaba pensando? Definitivamente estaba loca.

-Esto, lo que estuvo a punto de pasar y que no debería pasar-dijo con voz triste-Creo que es mejor que me valla.

-No, por favor no te vallas, no me dejes, no otra vez por favor-le pedí o mejor dicho le suplique, no quería que se alejara de mi, no lo soportaría, el era mi mejor amigo, mi confidente, mi abrazo para llorar, el mejor que me conocía y ahora había descubierto que era mi ángel guardián y además ahora sentía otras cosas……, unas cosas que no podía explicar, que no sabia, que no conocía pero que ahora sentía que crecían dentro de mi.

-Por favor Yasir no me dejes, no te vayas, no te vuelvas a desaparecer-le pedí llorando.

-Tranquila por favor, no lo hare, estaré aquí, me quedare aquí contigo todo el tiempo y lo estaré siempre-me dijo secando mis lagrimas un lado con su mano y el otro con sus labios.

-¿Cómo sabre que estarás?-le pregunte.

-Porque me podrás ver, no me ocultare-me dijo sonriendo.

-¿Cómo se que me estas diciendo la verdad?, ¿cómo se que no te iras?-le pregunte mirándolo a los ojos.

-Porque te estoy diciendo la verdad y porque no puedo estar lejos de ti y tu no quieres que este lejos de ti, así que mientras tu lo quieras no podré hacerlo, además yo tampoco quiero hacerlo-me dijo con dulzura mirandome a los ojos.
 
-Bien me alegro, espero que cumplas tu promesa y no me dejes-le dije.

-No lo hare ángel, mira te daré esto como prueba y promesa-dijo y se quito una cadena en oro, tenia la forma de un ángel y era muy hermosa.

-Esto es para ti Melanie, la he guardado hace mucho tiempo-dijo poniendome la cadenita.

-Es muy hermosa, gracias y ¿Qué significa?-le pregunte curiosa, ya que nunca había visto nada igual, era una cadena tan hermosa que parecia celestial y talvez lo era.

-Es parte del cielo, te lo dan para la persona que sea espicial para ti y pues todos se lo dan a su pareja, a su ángel compañera y eso-dijo dulcemente.

-OH y entonces ¿porque me lo das a mi? ¿Y tu compañera?-le pregunte con un temblor en mi voz que no sabia que significaba…¿eran celos? No no podía ser.

-Yo no tengo pareja y además no quiero y tampoco quiero a nadie del cielo-me dijo mirandome a los ojos.

-¿Y porque me lo das a mi?-le pregunte en un susurro y temblando de arriba a bajo.

-Porque eres muy especial para mi-me dijo con un brillo en la mirada y sonriendome. Y yo me puse muy nerviosa.

-Jmm gracias y gracias por la cadenita es muy hermosa-le dije sonriendo.

-Si y no tienes nada que agradecer, te la di porque lo sentí y que bueno que te haya gustado-dijo sonriendo.

-Si me gusta mucho-dije-Nunca me la quitare, lo prometo.

-Eso me gusta, jamás te la quites porque tiene poderes y mucha magia-me dijo sonriendo.

-¿Qué clase de poderes?-le pregunte asombrada.

-Algún día los conoceras, los veras con tus propios ojos y solo funcionan si la doy con amor y funciona si amas-me dijo sonriendo y acariciando mi mejilla.

-Oh que bonito, ¿lo mueve la fuerza del amor? Es como si los poderes fueran parte y solo uno necesita eso para que sea poderosa?-le pregunte asombrada.

-Si exactamente, es un poder y magia que proviene por amar a alguien mas que a nada en el mundo y amarla de verdad y sin limites-me dijo mirandome a los ojos y yo me puse roja de nuevo y enpece a temblar y todo mi ser estaba agitado y en el estomago sentia ¿mariposas? O algo así…

-Que bonito-dije poniendo mi mano encima de la de el que aun seguia en mi mejilla.

De momento nuestras miradas se entrelazaron de nuevo pero con mas fuego y ¿deseo? Talvez….
Nuestros labios estaban a centimetros, casi tocandose cuando de repente el se tenso, quito su mano de mi mejilla.

-¿Qué pasa?-le pregunte confundida y mareada por lo que estuvo a puntito se suceder y esta vez me senti molesta porque queria besarlo.

-Tu amiga, ya viene hacia aquí-dijo, ¿molesto? No sabia decir si es verdad pero se veía como si estubiera molesto, como si le molestara que Valerie viniera para aquí y nos hubiera interrumpido y la verdad yo si lo estaba pero de momento reaccione.

-Valerie! Escondete pero no te vayas-le dije.

-No me ire y no te preocupes si yo no quiero tu amiga no puede verme pero de todas formas regresare luego, asi les doy un poco de privacidad porque ella tiene cosas que contarte y tengo que hacer algo-me dijo acariciando mi mejilla.

-Esta bien pero regresa pronto-le pedi y lo abraze.

-Regresare, lo prometo, te lo juro-dijo dandome un beso en la frente y de repente ya no estaba, senti un vacio dentro de mi que sentia muy pocas veces y ya me daba cuenta porque, parece que esas veces que tenia que hacer algo y se iba de mi lado, yo sentia ese vacio en mi interior que antes no tenia explicación pero ahora si lo tenia y era que Yasir no estaba a mi lado pero ahora lo sentia mas fuerte, talvez porque ahora sentia cosas distintas por el….,

Cosas que talvez no podia sentir porque ¿seria pecado? Si eso seria pecado pero si esto se convirtiera en amor, si esto ya fuera amor, ¿me importaria que fuera pecado?
Aun no tenia la respuesta para eso pero lo que si sabia es
Que no queria estar sin el, no queria que estubiera lejos de mi y lo necesitaba mas de lo que nunca imagine necesitar a alguien….

viernes, 29 de abril de 2011

Capitulo 1. El Internado


Ya eran las 6:30am y aun no me había levantado de la cama y las clases comenzaban a las 7:30am, estaba cansada de este lugar y quería ser libre , conocer el mundo y además ya me había perdido el desayuno pero no me importaba porque en realidad no tenia apetito. Salí de la cama y me dirigí al baño para darme una ducha.
Gracias a Dios ya no había ninguna estudiante en el baño, así que lo aproveche al máximo y me duche con calma y confianza.
Luego volví a mi dormitorio a ponerme el uniforme y alistarme.
Compartía mi dormitorio con mi mejor amiga que se llama Valerie, nos adorábamos, desde que entre aquí siempre hemos estado juntas y gracias a ella yo soportaba este encierro.

Contaba los días para mi cumpleaños numero 18, por fin mis 18 años y ya podría salir de esta prisión, de este encierro. Cuando cumpliera mis 18 no tendría que preocuparme por el dinero ni en mi bien económico ya que mis padres me habían dejado una gran herencia a cargo de mi padrino que era el abogado y mejor amigo de mi padre y gracias a Dios que se lo habían dejado a el porque sino mis tíos me hubiesen robado toda mi herencia, ya que eran demasiado ambiciosos y solo habían aceptado mi custodia por el dinero de mis padres y mis padres lo sabían, eran listos e inteligentes por eso no se lo habían dejado a cargo a ellos y ellos solo recibían una pequeña pensión por “cuidarme” y así lo habían estipulado mis padres, además habían puesto que mi dinero nadie lo podía tocar, solo podía ser tocado por mi a mi mayoría de edad.
Así que esa parte no me preocupaba en lo absoluto.

Ya estaba lista, con ese horrible uniforme blanco y negro hasta mas debajo de la rodilla.

-Melanie!- grito mi amiga.

-Hola Valerie ¿Cómo estas?-le pregunte.

-Bien gracias y ¿tu?-me pregunto abrazándome.

-Bien gracias, se me pegaron las sabanas-dije.

-Si lo se-dijo riendo- pero también se que estas deprimida.

-Que observadora eres-le dije en un susurro.

-Soy tu mejor amiga y te conozco-dijo- pero ya falta poco para salir de aquí amiga, vamos a ser libres, solo aguanta un poco mas, así que no te pongas triste, solo un poco mas-dijo susurrándome y abrazándome.

-Si amiga tienes razón-dije abrazándola y sonriendo, ella siempre encontraba la forma de alegrarme y hacerme sentir mejor, no se que haría sin ella.
En ese momento entro la hermana Catalina que era una de las maestras.

-Buenos días señoritas-dijo- Hoy vamos a hablar y contestar preguntas sobre la historia de Adán y Eva.
Agg otra vez Adán y Eva, ya me sabia esa historia de memoria, ya que las monjas parecían estar obsesionadas con esa historia del pecado. Ya que decían que su pecado ha sido lo peor y que nunca nosotras deberíamos cometer uno, ni siquiera uno pequeño.

-Bien señorita Del Valle ¿Qué cometieron Adán y Eva?-me pregunto. Siempre a mi, por Dios ¿que no veía a nadie mas?, estaba cansada de esto.

-Un pecado muy grave, ya que desobedecieron a Dios y se dejaron tentar por el mal-le dije automáticamente y cansada de repetir lo mismo una y otra vez, alguien pareció saber lo que pensaba y se río.
Mire incrédula a ver quien se atrevía a reírse delante de la monja Catalina, pero mire por todos lados y nadie se reía y además era la risa de un chico,no, no podía ser aquí no dejaban entrar nunca a ningún hombre solo al padre que era un anciano y solo venia de vez en cuando, creo que me estaba volviendo loca, no podía seguir con esto, no podía seguir aquí con esa voz en mi cabeza ya que si las minjas supieran de esto dirian que tenia al mal por dentro.

Ja ja de solo pensarlo y imaginarmelo me daba risa, ya que todo lo que no estaba en la biblia y ellas no podian explicar ellas decian que era el mal.

El resto del día paso rapido ya que las clases eran repetitivas, ya que estabamos a finales de clases, gracias a Dios. Ya pronto estaria fuera de aquí.
Despues de la cena, nos mandaron a nuestras habitaciones.

-Por Dios ¿Cómo pueden mandarnos a dormir a esta hora?-dijo mi amiga- cada vez es mas temprano, solo a unas monjas se les ocurre, pero ya veras Melanie, cuando salga de aquí voy a amanecerme.

-No tienes que decirlo, te creo y creo que hare lo mismo-dije riendome.

-Si, muy bien así me gusta que seas y pienses y que no te hallas convertido en una monja igual que algunas de nuestras compañeras-dijo riendo.

-Si a mi tambien me alegra porque definitivamente esta no es mi vida-dije riendo y ella se río conmigo.

-Si tu no nacistes para ser monja, imaginate yo..-dijo sonriendo burlonamente, ya que ella era mas tremenda que yo, incluso habia hablado con chicos y ahora tenia un noviesito que veia 2 veces en semana mas o menos.


-Si lo se pero ya basta de hablar o sino las monjas nos descubriran y nos castigaran, así que a dormir-le dije.

-Esta bien, esta bien como mandes-dijo y se acosto.
Yo tambien me acoste.
Mientras caia en la inconciencia me imaginaba fuera de aquí, libre….

La mañana trajo consigo esperanza, trankilidad.

-Mel ¿estas despierta?-me pregunto Valerie con la voz bajita.

-Si,¿Qué pasa?-le pregunte y cuando me vire para verla me quede asombrada, Valerie estaba vestida con ropa normal.

-¿A dónde crees que vas?-le pregunte.

-¿Adonde crees? Voy a verme con Adrian, voy a escaparme un rato, aprobechando que las minjitas se van todos los sabados a la iglesia y al pueblo a ayudar al padre y no vuelven hasta la tarde-dijo.

-¿De donde sacastes esa ropa?-le pregunte.

-Me la compre en el pueblo, la semana pasada cuando las monjitas despertaron de buen humor y nos llevaron a comprar lo necesario y pues me compre esta hermosa ropa y la escondi y asi estare guapa para Adrian-dijo sonriendo.

-No sabia que te ibas a ver con el hoy, ¿por qué no me lo habias dicho?-le dije.

-Te lo iba a decir de verdad, estaba esperando el momento para hablar de eso largo y tendido pero sin ser descubiertas-me dijo.

-Si, es cierto, nos han tenido muy vigiladas-dije.

-Si. Melanie ven conmigo, acompañame, no te quedes aquí sola-me pidio tomando mis manos-Te prometo que sera divertido, no pasara nada y no te dejare sola-talves ahora si lo decia en serio porque la ultima vez que fuimos se desaparecio como 15 minutos y sabia que interferia en su privacidad y en su amor pero queria salir de aquí, aunque luego cuando regresara me iba a sentir peor de lo que me sentia.

-¿Pero y si nos atrapan?-le pregunte.- las monjas estan en el pueblo.

-No te preocupes por eso, estaremos de vuelta antes que las monjitas y ellas estan ayudando al padre en la iglesia y en la venta-dijo sonriendo.

-Esta bien vamos-le dije y me abrazo muy fuerte. Casi nunca podia negarme a algo que ella me pidiera, así como ella tampoco a algo que le pidiera yo, ya que nos adorabamos como las hermanas que nunca tuvimos. Además me moria de ganas de ir, de salir de este lugar y además el riesgo de que nos atraparan asi correr adrenalina por mis venas y me gustaba.

-Pero Valerie no tengo que ponerme para parecer una chica normal-le dije.

-No te preocupes, habia comprado algo para ti tambien-dijo guiñandome un ojo y me dio una caja, la abri y adentro habia un jean negro y una camisa negra con una rosa roja muy hermosa en el centro.

-Gracias amiga, esta todo muy bonito y como me gusta sobre todo la camisa-le dije abrazandola.

-De nada amiga, que bueno que te guste porque pase mas tiempo buscando la tuya que la mia-dijo riendo, ella tenia puesto una camisa violeta con unas letras en rojo y un jean blanco, se veia muy bonita.
 
-Melanie, si vas a salir que no sea hasta el pueblo, no te alejes mucho de aquí por favor-dijo una voz suave en mi cabeza, me quede perpleja, en shock.

-¿Qué te pasa Mel?-pregunto Valerie.

-¿No escuchastes eso? O ¿si?-le pregunte todavía en shock.

-¿Qué cosa?-pregunto mi amiga confundida.

-Nada, olvidalo creo que me estoy volviendo loca-le dije moviendo la cabeza de lado a lado, como si quisiera desaparecer lo que habia alli dentro.

-No, dime que pasa, ahora!-me exigio cruzada de brazos.

-Es que…-comence a decir.

-Es que, ¿que?-dijo.

-Vas a pensar que estoy loca pero es la verdad, estoy escuchando risas en mi cabeza de un chico y justo ahora me hablo….-mi voz fue perdiendo volumen porque cada palabra que decía se escuchaba cada vez mas incoherentes.

-Vaya, que interesante-dijo.

-¿No te parece que me estoy volviendo loca o algo asi?-le pregunte incredula.

-Pues suena un poco loco la verdad pero se que no estas loca-me dijo.

-¿Tu crees?-le pregunte indecisa.

-Claro que no lo estas, ¿te acuerdas cuando eramos niñas y nos conocimos aquí y nos hicimos las mejores amigas de inmediato?-pregunto.

-Por supuesto que me acuerdo-le dije.

-¿Te acuerdas que me contastes del accidente y que a ti no te paso nada?-pregunto.

-Si claro-dije-¿Adonde quieres llegar? Ve directo al grano.

-Bien, me dijistes que tu angel guardian te habia salvado y que lo habias visto y que desde tus 7 años lo veias y hablas con el-me dijo.

-Ay no creeras eso ¿cierto? Porque eso fue cuando era niña y ni me acuerdo casi de eso, seguramente lo habia inventado, seguramente era mi amigo imaginario como decian mis papas porque ya ni me acuerdo-le dije.

-Bueno…-dijo.

-¿De verdad crees que tengamos un angel guardian?-le pregunte.

-Bueno mucha gente lo cree pero que solo la gente buena lo tiene, pero yo que se de eso, nunca se me ha parecido un angel, asi que que importa, si de verdad existe y me ha cuidado espero que lo siga haciendo y si es en silencio, pues mucho mejor-dijo.

-Pues sera-dije- Pero de todos modos, ya no quiero salir.

-Bueno aya tu, yo si me voy-dijo- estare serca de aquí, ire al bosque le mandare un mensaje a Adrian para que venga a verme aquí y no ir tan lejos, ¿esta bien?-me dijo.

-Bueno, esta bien pero te cuidas por favor y no te alejes ni te tardes demasiado-le dije.

-Si. No te preocupes no lo hare, además mi angel guardian me cuida-dijo burlonamente y se fue…
Me sente en la ventana mirando al cielo.

-¿Sera cierto?-dije hablando sola, aunque no me sentia sola-¿Existiran los angeles guardianes?
Silencio….

-Jmm talvez sea verdad pero si existes ¿Por qué nunca te he visto? ¿Por qué no te me apareces? ¿O es que esa voz que escucho en mi cabeza es tuya? ¿Eres mi angel guardian? ¿Por qué no me respondes?-dije enojada.

Silencio total….

-Claro tonta porque no existe ningun angel guardian, son imaginaciones de la gente y apreces que tu caistes en ella y si existen tu no tienes-me dije a mi misma.

-Te equivocas-dijo esa voz suave, tierna, musical y perfecta en mi cabeza……

jueves, 28 de abril de 2011

Prefacio


Había crecido toda mi vida en un internado de monjas ya que mis padres habían muerto hace mucho años, cuando tenia 8 años así que ya casi habían pasado 10 años desde aquella horrible noche. Habíamos tenido un terrible accidente de auto y mis padres murieron al instante, yo por algún milagro había sobrevivido, de verdad que siempre me preguntaba ¿Cómo era posible? Y no sabia como…. Ni siquiera la policía y los paramédicos se lo explicaban porque ni siquiera había tenido un rasguño.
Desde entonces mi custodia paso a mis tíos pero ellos no querían hacerse cargo de mi, así que me habían internado en este coligo de monjas, que por supuesto solo estudian niñas. Pero ya solo me faltaba unos meses para salir pero tenia mucho miedo porque no conocía el mundo en si, solo por las formas de ver de las monjas. ¿Cómo enfrentarme a la vida real? ¿Cómo relacionarme con la gente “normal”? ¿Con los chicos?
Estaba asustada pero no tenia miedo, ya que me sentía protegida y cuidada.
Siempre sentía que alguien estaba a mi lado y que me cuidaba…..
Pero ese alguien, ¿podría convertirse en mi amor?
¿Estaría bien amarlo? O ¿Seria pecado?
¿Acabaría en el infierno por este amor?¿Por este amor prohibido?
Sabia la respuesta…… y era que
Si………